Las distintas variedades de uva plantadas en nuestros viñedos
nos permite crear los siguientes tipos de vino:
1.- Tempranillo:
Es nuestra variedad "reina". La riqueza de su uva nos permite
producir vinos de gran capacidad para su crianza. Para
la producción de rosado, utilizamos las cepas más jóvenes
combinándolas con uva Garnacha.
Se trata de un viñedo español de amplia utilización en la
península, cuyo cultivo permite obtener vinos finos, agradables
y perfumados. Concretamente en nuestra región, obtenemos
vinos de gran carácter y estructura, ideales para su posterior
crianza en barricas de roble.
2.- Garnacha:
Debido a su maduración tardía, esta variedad no se adapta
con facilidad a nuestras tierras, por lo que está plantada en
una parcela cascajosa y seca, y limitamos su producción con
objeto de conseguir una óptima madurez de sus frutos, con
los que obtenemos un vino rosado muy afrutado y fresco.
3.- Merlot:
Se trata de una variedad francesa que se está desarrollando
a gran velocidad en nuestro país. En una mezcla de proporciones
mínimas, presta a nuestros vinos de crianza un pequeño toque
afrutado con sabor a frutas silvestres.
4.- Viura:
Es una variedad de origen español. Produce vinos ricos en
alcohol, resultando afrutados y de un color amarillo pajizo.
Con el fin de obtener una maduración más temprana, limitamos
su productividad, trabajando con podas cortas y un estricto
control de la producción.
5.- Verdejo:
Es una variedad autóctona de la región castellano-leonesa,
cuya denominación de origen se conoce como Rueda, y que
se adapta perfectamente a nuestro terruño, arrojando como
resultado de su producción un vino fresco y afrutado en
complemento con nuestra viura.